No se desde cuando el miedo vive en mi, desde que tengo memoria es mi dulce compañero, mi refugio, mi cadena.
Lo extraño es que no se a que le temo, si dejo que mi corazón hable creo que siento temor a la soledad, al desamor, tengo miedo de mi propia debilidad, de reconocer que necesito que me cuiden, que me quieran, tengo temor a no encontrarme, al vacio.
Me tengo miedo. A mi.
Siento que soy débil, frágil, he aprendido a interpretar este papel de hombre fuerte y seguro, pero por dentro siento que mi alma es de cristal, leve, temblorosa, solo siento al niño que fuí, que soy, gritando, huyendo, corriendo.
Lancé un grito al cosmos, aún escucho mi eco resonando.
Aún espero una respuesta.




me nació un verso de tus post...
Conozco bien a tu amigo. También ha sido mi confidente muchas veces. Y él me ha dicho que tenemos un amigo en común, que eres tú y que te escondes detrás de su apariencia erguida con aires de seriedad… Te invito a que vayamos al río y en él lancemos al miedo al mismo tiempo; que las aguas se lleven sus palabras torcidas hasta convertirlas en cánticos de zorzales. Y luego que nuestros miedos se hayan ido con el río, te invito a que nos miremos a los ojos, ya sin máscaras ni sombras, solos en esencia y contemplemos el universo al mirarnos...
Hermoso
verso y sin esfuerzo, dicen que las vueltas dejan y nada Lore, como siempre gracias por darte el tiempo de pasar y escribir, un abrazo.
Ignacio
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"Cada Hormiga es un centauro en su mundo de dragones"